Dos palabras que se confunden todo el tiempo
Que una empresa esté "certificada" generalmente significa que sigue una norma de gestión, como ISO 9001 — un sistema de calidad general, no específico de competencia técnica en medición. Que un laboratorio esté "acreditado" significa algo distinto y más exigente: un organismo acreditador evaluó específicamente su competencia técnica para medir, bajo ISO/IEC 17025.
Solo los certificados emitidos por laboratorios acreditados bajo esta norma demuestran trazabilidad metrológica reconocida internacionalmente.
La pregunta que revela la verdad
La forma más simple de aclarar esta diferencia con cualquier proveedor es preguntarle directamente: "¿me muestra su alcance de acreditación vigente?". Un laboratorio realmente acreditado responde con un documento público, verificable en el sitio del organismo acreditador, que especifica exactamente qué mide y con qué incertidumbre.
Si la respuesta es evasiva, o solo se refiere a una certificación de gestión general, ya tiene la respuesta que necesitaba.
